Razones en contra

El significado del TAV se podría resumir en el contenido del siguiente párrafo:

El Tren de Alta Velocidad es una infraestructura gigantesca, destruye la tierra por donde pasa y tiende a concentrar la población en grandes y lejanas ciudades. “Cada vez corremos más hacia ninguna parte” El TAV es fruto, necesidad e impulsor del modelo económico desarrollista basado en el crecimiento sin freno del transporte y del despilfarro al servicio de la concentración de riqueza y la extensión de la pobreza. TAV = más velocidad, más coches, más camiones, más autovías. Superpuertos, aeropuertos, puertos secos. Centrales térmicas, centrales eólicas, gaseoductos, líneas de alta tensión despilfarro energético. Pantanos, eurociudades, urbes y metrópolis.

“Es el mundo de hormigón”


Ocasionará daños irreparables al medio ambiente
Efecto barrera, brutal impacto sonoro y visual, ocupación de tierras, destrucción de acuíferos, aumento del consumo energético, aumento de las existentes y proliferación de nuevas escombreras, impacto a ecosistemas de alto valor ecológico…


Acentuará el desequilibrio territorial

Contempla únicamente la conexión rápida entre capitales (Santander, Palencia, Valladolid…), incrementará la aglomeración de población en grandes zonas macro-urbanas y ocasionará graves perjuicios a la agricultura y al modo y calidad de vida de los pueblos y comarcas intermedias, que le servirán de mero soporte físico.


Acaba con el concepto de transporte ferroviario como servicio público y universal

Lo pagaremos entre todos y todas pero, en función de los recorridos y el precio del billete previstos, tan sólo podrán utilizarlo una minoría.


Tendrá un efecto regresivo en la distribución de la renta y el gasto social

Y es que se trata de la infraestructura más cara que se haya proyectada en Cantabria. El gasto final del trazado rondará los 6.000 millones de euros, es decir; superior al los presupuestos generales del Gobierno de Cantabria para un año. Con ese dineral podría financiarse un transporte público de calidad para el conjunto de la población, así como responder a muchas otras necesidades sociales. Necesidades que, de llevarse a cabo este proyecto, continuarán desatendidas.


No solucionará los problemas de tráfico y transporte existentes

Por una parte, desatiende los desplazamientos intracomarcales, que son el 97% de los desplazamientos diarios motorizados, y por otra, ni siquiera hace frente al número de camiones que circulan diariamente por nuestras carreteras. Más bien al contrario, el TAV forma parte de un gigantesco plan de infraestructuras de transporte que incluye autopistas, superpuertos, plataformas logísticas y un largo etc. y cuyo objetivo no es otro que el aumento del transporte de mercancías como negocio. Por lo que el TAV no sólo no contribuirá a descongestionar las carreteras, sino que contribuirá a agravarlo.


Fomentará la precariedad laboral y facilitará la deslocalización industrial

Tanto el TAV como el conjunto de grandes infraestructuras de transporte están directamente relacionados con la internacionalización y la globalización de los mercados y la economía así como con el incremento de la precariedad laboral y la deslocalización industrial derivada de las mismas. El TAV contribuirá a apuntalar la hegemonía del sector servicios en detrimento del primer y segundo sector y convertirá a Cantabria en zona de paso de mercancías. Con ello acentuará la situación de dependencia estructural que padecemos y alejará la posibilidad de un desarrollo auto-centrado.


Es el más claro exponente del neoliberalismo

El TAV viene a reforzar un modelo social y económico que genera un creciente desequilibrio ecológico y cada vez mayores desigualdades sociales y de género.


Es sinónimo de imposición

Están desarrollando el proyecto del TAV sin transparencia informativa alguna, una vez más, han sustituido la información por la propaganda, y limitado la participación y capacidad de decisión de la ciudadanía a la posibilidad de presentar alegaciones que son automáticamente rechazadas. Un secotr de la población exige la paralización del proyecto de TAV, pero las administraciones continúan haciendo oídos sordos.


Para ampliar esta información, puedes mirar la parte de “Impactos del TAV” y “Documentos”.

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